Las últimas velas de Caliu: todavía quedan muchas historias por llegar a casa

Hay despedidas que no ocurren de un día para otro.

Cuando decidimos cerrar Cera i Caliu sabíamos que, poco a poco, llegaría el momento de decir adiós a esta etapa. Pero una cosa es tomar la decisión y otra muy diferente vivir todo lo que viene después.

Porque todavía estamos aquí.

Todavía preparamos pedidos. Todavía vemos cómo algunas de nuestras velas, quemadores y accesorios salen del taller rumbo a nuevos hogares. Todavía recibimos mensajes, empaquetamos con el mismo cariño y nos emocionamos cuando alguien decide llevarse una pequeña parte de Caliu.

Y también hay otra realidad: todavía quedan muchas piezas en nuestro taller.

Hay velas guardadas en cajas, esperando su momento. Piezas que creamos hace unos meses con la ilusión de formar parte de Caliu y que ahora se han convertido, sin que lo supiéramos entonces, en algunas de las últimas que haremos.

Y si hay algo que deseamos en esta última etapa es que puedan encontrar su hogar.

Una despedida que todavía está ocurriendo

A veces pensamos en los finales como algo puntual. Como una puerta que se cierra de golpe y deja todo lo anterior atrás.

Pero el cierre de una pequeña marca no siempre es así.

En nuestro caso, esta despedida está siendo poco a poco. Desde que anunciamos que Cera i Caliu llegaba al final de esta etapa, hemos ido viendo cómo algunas piezas se agotan, cómo otras encuentran un nuevo hogar y cómo el taller va cambiando lentamente.

Hay productos que ya no volveremos a hacer. Hay piezas que quizá llevaban tiempo esperando y que, de repente, han encontrado a la persona que las estaba buscando. Y hay otras que todavía siguen aquí, esperando su momento.

Es una sensación extraña y bonita a la vez.

Porque sabemos que estamos cerrando una etapa, pero también seguimos viendo cómo Caliu continúa un poquito más con cada pedido que sale del taller.

Todavía quedan muchas velas esperando en nuestras cajas

Queremos ser sinceras: todavía quedan algunas velas y piezas guardadas en cajas.

Cuando hablamos de la liquidación, quizá puede parecer que todo está a punto de desaparecer o que apenas queda nada. Pero la realidad es que todavía tenemos muchas creaciones que hicimos con nuestras manos y que nos encantaría que pudieran llegar a formar parte de un hogar.

Y no queremos que se queden para siempre en el taller.

No porque tengamos prisa por deshacernos de ellas ni porque hayan perdido su valor. Al contrario. Cada una fue creada para ser disfrutada. Para encenderse, decorar un rincón, perfumar una habitación o simplemente formar parte de ese pequeño espacio que alguien siente como suyo.

No queremos que queden guardadas en cajas cuando sabemos que podrían estar acompañando una cena, una tarde tranquila o simplemente haciendo un hogar un poco más bonito. Por eso esta última etapa no la vivimos solo como una forma de vaciar el taller.

La vivimos como una oportunidad para que todas esas piezas que todavía están aquí puedan continuar su camino.

No queremos que se queden guardadas, queremos que lleguen a sus hogares

Cada vez que preparamos un pedido pensamos en el lugar al que irá después.

A veces imaginamos una vela en una mesita de noche. Un quemador en un salón. Una pieza decorativa formando parte de un rincón especial. Pero, en realidad, nunca sabemos dónde terminará exactamente cada creación.

Y quizá eso también tiene algo bonito.

Nosotras las creamos aquí, en nuestro taller, pero llega un momento en el que dejan de pertenecernos un poco para empezar a formar parte de la historia de otra persona.

Ahora que sabemos que no habrá nuevas producciones cuando estas piezas se terminen, nos hace todavía más ilusión pensar que puedan encontrar su lugar.

Porque una vez que Caliu cierre definitivamente esta etapa, el taller dejará de llenarse de nuevas velas. No habrá nuevas cajas esperando a ser preparadas. Las piezas que todavía quedan serán las últimas que podamos compartir.

Y, siendo sinceras, nos encantaría ver cómo esas cajas se van vaciando poco a poco porque significa que nuestras creaciones están llegando exactamente donde siempre quisimos que estuvieran: en hogares.

En esta última etapa, cada pedido nos ayuda muchísimo

Durante esta etapa de cierre, cada pedido nos ayuda muchísimo.

Y cuando decimos cada pedido, lo decimos de verdad. No importa si es un pedido grande o pequeño. Una vela, unos wax melts, un quemador o varias piezas. Cada persona que decide comprar en Caliu en este momento está aportando su pequeño granito de arena para ayudarnos a cerrar esta etapa.

A veces, desde fuera, puede parecer que un pedido pequeño no cambia demasiado las cosas. Pero para una pequeña marca como la nuestra, cada compra cuenta.

Cada pedido significa una caja menos en el taller. Una pieza que encuentra su lugar. Y también un pequeño empujón que nos ayuda a avanzar durante este proceso de cierre.

Cera i Caliu siempre ha sido un proyecto pequeño y cercano. Y precisamente por eso, durante este último tramo, sentimos todavía más el apoyo de cada persona que decide acompañarnos.

Poco a poco, el taller va cambiando

Hay algo muy curioso que estamos viviendo estos meses.

Cada vez que preparamos un pedido, algo cambia en el taller.

Una caja que estaba llena empieza a tener menos piezas. Un producto que veíamos cada día desaparece de una estantería. Un rincón que antes estaba lleno empieza a quedarse vacío.

Y aunque sabemos que ese es el camino que hemos elegido, cada pequeño cambio nos recuerda que esta despedida es real.

Al mismo tiempo, también hay algo bonito en verlo.

Porque no estamos viendo cómo las piezas desaparecen sin más. Estamos viendo cómo se van. Cómo salen de aquí para empezar una nueva vida en otro lugar.

Y eso hace que esta última etapa tenga una sensación diferente a la que imaginábamos. No es solo cerrar una puerta. Es ir viendo cómo todo aquello que creamos poco a poco encuentra su sitio fuera del taller.

Quizá algunas de nuestras últimas velas terminen en casas muy cerca de nosotras. Otras viajarán a lugares que nunca conoceremos. Algunas serán regalos. Otras llegarán a personas que ya nos conocían y otras quizá serán la primera y última pieza de Caliu que alguien tenga.

Pensarlo así nos ayuda a vivir esta despedida con un poco más de calma.

Las últimas piezas no volverán a crearse

Esta es, quizá, la parte que hace que este momento sea tan especial.

Cuando una de las piezas que tenemos ahora se termine, no habrá una nueva producción esperándola.

No volveremos a hacer más unidades.

Por eso, aunque todavía quede bastante stock: todo lo que queda disponible ahora forma parte de las últimas piezas de Cera i Caliu.

Algunas se agotarán antes. Otras quizá tardarán un poco más en encontrar su hogar. No lo sabemos.

Pero todas tienen algo en común: son parte de la última etapa de este proyecto y están hechas con el mismo cariño y mimo que las primeras piezas que creamos en Caliu.

Y quizá dentro de unos meses ya no podremos volver a mirar una estantería llena de velas, elegir un aroma para preparar una nueva producción o pensar en qué pieza vamos a crear después.

Por eso queremos disfrutar también de este proceso, aunque sea una despedida.

Queremos seguir preparando cada pedido con cariño. Seguir viendo cómo las cajas se van vaciando. Y agradecer cada vez que alguien decide que una de nuestras creaciones merece un lugar en su casa.

Gracias por acompañarnos también en esta última parte

Caliu no habría sido lo mismo sin todas las personas que han pasado por aquí.

Sin quienes compraron una de nuestras primeras velas. Sin quienes volvieron a confiar en nosotras. Sin quienes nos recomendaron, compartieron nuestro contenido o nos enviaron un mensaje bonito.

Y ahora, en esta última etapa, seguimos sintiendo ese apoyo.

Cada pedido nos recuerda que, aunque estemos cerrando, todo lo que hemos creado ha llegado de alguna manera a otras personas. Y eso es algo que nos llevaremos siempre.

No queremos que este artículo sea una despedida triste.

Preferimos verlo como una forma de contaros dónde estamos ahora y cómo estamos viviendo este momento. Con nostalgia, sí. Pero también con muchísimo agradecimiento.

Porque cerrar una etapa no significa que no haya valido la pena.

Y aunque el taller algún día deje de tener cajas llenas de velas de Caliu, todo lo que hemos vivido durante este tiempo seguirá formando parte de nuestra historia.

Todavía hay muchas piezas esperando su momento

Así que, por ahora, seguimos aquí.

Con cajas todavía llenas. Con velas esperando. Con algunas piezas que ya se han ido y otras que todavía están buscando su lugar.

Son los últimos días de liquidación y nos gustaría que, poco a poco, todas esas creaciones que todavía nos acompañan en el taller pudieran encontrar un hogar.

Si alguna de ellas conecta contigo, nos hará muchísima ilusión pensar que será parte de tu casa.

Y si decides hacer un pedido, por pequeño que sea, queremos que sepas que en este momento nos ayuda muchísimo. Nos ayuda a avanzar, a vaciar poco a poco el taller y a cerrar esta etapa de la mejor manera posible: viendo cómo aquello que creamos con tanta ilusión sigue su camino.

Porque no queremos que las últimas velas de Caliu se queden guardadas en cajas.

Queremos que se enciendan.

Que decoren.

Que se disfruten.

Que lleguen a un hogar y formen parte, aunque sea por un ratito, de la vida de alguien.

Y quizá esa sea la forma más bonita de despedirnos: no guardando todo lo que hicimos, sino dejando que siga su camino. 

Las últimas piezas de Cera i Caliu todavía están aquí, esperando encontrar su hogar. Y nos encantará que, si alguna conecta contigo, puedas formar parte también de esta última etapa.

 

 

 

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